El rincón del director

Ni el rechazo en la posada de Belén, el nacimiento en un establo, o la persecución de Herodes, impedirían a Jesús nacer y vivir entre nosotros para nuestra salvación.
Ni
 el rechazo en la posada de Belén, el nacimiento en un establo, o la 
persecución de Herodes, impedirían a Jesús nacer y vivir entre nosotros 
para nuestra salvación.
Padre Luis Fernando de Prada
fecha: 24 diciembre 2020
por: P. Luis Fernando de Prada
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La Luz brilló en las tinieblas

En el Verbo "estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió" (Jn 1,4s).

También hoy son muchas las tinieblas que nos envuelven: la apostasía silenciosa de pueblos que viven como si Dios no existiera; la anticultura de la muerte, con su "pinza de la desesperanza" entre el aborto y la eutanasia; la pandemia que mata cuerpos, hiela corazones y dificulta relaciones; la crisis económica y social que genera injusticias y pobreza; la persecución anticristiana cada vez más intensa y global; las masas de refugiados y desplazados que no encuentran posada; los regímenes dictatoriales que aprovechan estas circunstancias...

Sí, es cierto. "Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron" (Jn 1,11). Pero "el Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo" (Jn 1,9). Sí, quiere alumbrar a todo hombre, también a los de nuestra época. Porque el amor que "todo lo cree, espera y soporta" (1 Cor 13,7) era -y es- más grande que toda la indiferencia y rechazo de los hombres. El Sol no puede dejar de brillar. El Amor no puede dejar de amar. La Palabra no puede ser silenciada. La Madre no puede dejar de cuidar a sus hijos.

Y las 85 Radio María esparcidas por todo el mundo no pueden dejar de difundir la Buena Noticia. Más que nunca en este año han sido instrumentos providenciales para transmitir oración, amor samaritano, esperanza y alegría en medio de las dificultades. Las oraciones, sacrificios, voluntariados y donativos de tantas personas buenas han fructificado como los panes y peces en manos del Señor.

También en este tiempo navideño y el año 2021, bajo el manto de María y el especial patrocinio de S. José en el año a él dedicado, nuestras emisoras seguirán anunciando, como los pastores de Belén, "una buena noticia que será de gran alegría para todo el pueblo: os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre". Y, unidos a millones de hermanos en el mundo entero, cantaremos cada día: "Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad" (Lc 2,10s).

¡Santa y feliz Navidad y Año Nuevo con Jesús, María y José!

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