El rincón del director

La situación de María y José buscando alojamiento en Belén podría verse como una desgracia desde una perspectiva terrena.
La situación de María y José buscando alojamiento en Belén 
podría verse como una desgracia desde una perspectiva terrena.
Padre Luis Fernando de Prada
fecha: 28 noviembre 2020
por: P. Luis Fernando de Prada
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Todo es Gracia

Quien viera desde una perspectiva terrena la situación de María y José buscando alojamiento en Belén, podría pensar: "¡Qué desgracia, pobre gente!, van a recibir a su hijo en la calle. No deben de ser personas queridas ni bendecidas por Dios".

La auténtica realidad era muy distinta: la Inmaculada y su santo esposo eran las personas más amadas por el Padre, elegidas para acoger al Hijo de Dios hecho hombre. Este, a través de un camino de pobreza y humildad, nos iba a manifestar máximamente el amor de Dios en un mundo herido por el pecado, asumiendo sus consecuencias, el dolor y la muerte, desde el pesebre y la persecución de Herodes, a la cruz, para vencerlas con su gloriosa resurrección. De esta forma quería infundir en nosotros, con la Gracia de su Espíritu, lo que Benedicto XVI llamaba la gran Esperanza de la victoria eterna del bien, y formar en sus discípulos un corazón filial y fraternal, abierto a todos los hombres, capaz de "valorar y amar a cada persona más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite" (Francisco, Fratelli tutti, 1).

Cuando comenzábamos este año, no imaginábamos lo que íbamos a vivir en 2020: una pandemia mundial con su reguero de sufrimiento y muerte, unos duros confinamientos, una profunda crisis económica y social... Y, sin embargo, tampoco han faltado "semillas de bien" (FT, 54) de numerosas personas que han dado su tiempo, sus recursos, e incluso su vida, por ayudar a los más necesitados.

Con ese mismo deseo, todas las Radio María del mundo estamos haciendo lo posible y lo imposible, en medio de no pocas dificultades, por potenciar y difundir nuestra programación, que se ha revelado un precioso instrumento para sostener la fe y oración de los imposibilitados en acudir a las iglesias, para alimentar la esperanza de los desanimados, acompañar a ancianos, enfermos y sus cuidadores, exhortar a la caridad con los más necesitados... Y de hecho hemos recibido más testimonios que nunca sobre el bien recibido a través de las ondas, así como muchos mensajes de oración por nuestro personal y voluntarios, para que la Virgen proteja a todos. También nos ha impresionado el gran número de personas que, en plena crisis, han querido aportar sus donativos, aunque fueran pequeños, para manifestar así su agradecimiento y ayudar a extender esta radio evangelizadora. Sí, en estas duras circunstancias RM está siendo en el mundo entero un instrumento providencial al servicio del Amor misericordioso de ese Corazón que María sintió latir en sus entrañas. Estamos seguros de que nos seguiréis ayudando en esta labor con vuestras oraciones, donativos, hablando a los demás esta radio, etc.

Cuando Sta. Teresita del Niño Jesús se acercaba al final de su corta vida y ya apenas podía comulgar, dijo a una hermana: "Sin duda es una gracia muy grande recibir los sacramentos; pero cuando Dios no lo permite, también está bien, todo es gracia".

Sí, todo es gracia, incluso esta situación que estamos viviendo, si la aprovechamos para crecer en fe y hacer todo el bien posible.

Para ello, acojamos con alegría este bello tiempo de Adviento, preparándonos con la Inmaculada a recibir a su Hijo, el Verbo hecho carne, "de cuya plenitud todos hemos recibido gracia tras gracia" (Jn 1,16).

¡Que el Señor nos conceda un santo y feliz tiempo de Adviento!

 Con mi bendición,


Radio Directo

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