El rincón del director

Descanso, amor, alegría y paz.
Descanso, amor, alegría y paz.
Padre Luis Fernando de Prada
fecha: 08 julio 2020
por: P. Luis Fernando de Prada
Publica en tu muro:

El que anda en amor ni cansa, ni se cansa

"El que anda en amor ni cansa, ni se cansa" (San Juan de la Cruz). En efecto, lo que nos cansa no es tanto el trabajo o cualquier otra actividad intensa, sino el hacer las cosas a regañadientes, por obligación, sintiéndonos esclavos, de quienes se aprovechan los demás... Entonces, nos agotamos psicológicamente, nos invade el desánimo y tristeza, y cansamos también a los demás con nuestras constantes quejas y protestas.

Unos esposos y padres que se quieren entre sí y a sus hijos pueden trabajar mucho dentro y fuera de casa, pero lo hacen con alegría, porque el amor hace suaves sus esfuerzos. Pero si no está vivo ese amor, el hogar se convierte en un campo de batalla, en el que cada uno reclama egoístamente sus derechos sin atención a la situación y necesidades del otro.

Lo mismo ocurre en las diversas dimensiones de la moral cristiana: si la vemos como un conjunto de leyes arbitrarias que provienen de un Dios despótico, se nos hará muy pesada, y acabaremos por rebelarnos contra ese "Dios patrón", o incluso, perdiendo la fe, pues ya sabemos que "cuando no se vive como se piensa, se acaba pensando como se vive". Por el contrario, si vivimos en unión amorosa con Cristo resucitado, podremos decir como San Pablo: "No soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí" (Gal 2,20), y si queréis: "No soy yo quien ama, es el Corazón de Cristo quien ama en mí".

Experimentaremos, entonces, que es posible vivir las exigencias evangélicas, porque Jesús va con nosotros y cumple su palabra: "Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera" (Mt 11,29-30).

Sí, unidos a Él en el yugo del amor, como los esposos enamorados, encontraremos descanso, paz y alegría:

"Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado" (Jn 15,9-12).

Sean cuales sean las circunstancias de cada uno de nosotros en el verano de este año tan atípico -especialmente duro para quienes han sufrido más directamente el azote de la pandemia-, procuremos vivirlo con esas actitudes que nos inspira el Corazón de Cristo. Desde la oración, confiando en el amor del Padre y su Providencia, y haciendo todo el bien posible a nuestro alrededor, el Espíritu Santo seguirá formando en nosotros un corazón filial y fraternal. Así podremos evangelizar con el testimonio de la alegría y caridad, como hizo en su visita a Isabel María, de la cual celebramos numerosas y entrañables fiestas y advocaciones en estos meses (Virgen del Carmen, de la Asunción, Nuestra Señora de los Reyes, de Gracia, de Begoña, del Sagrario, de la Paloma...).

En este camino veraniego contad con Radio María, que en estos meses pasados ha hecho lo posible por acompañaros en los momentos más difíciles, y seguirá haciéndolo en este tiempo. Te sugerimos que hables a los demás de esta radio, que puede darles también a ellos esa paz y esperanza tan características de la radio de la Virgen.

Sí, seguimos contando con tu testimonio, tu oración y, si te es posible, tu donativo -pequeño o grande- para seguir extendiendo por España y el mundo entero la llamada de quien tanto nos ama:

"Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré" (Mt 11,28).

Con mi bendición,

Radio Directo

En antena: